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Las plagas de palomas y gaviotas

Las palomas, las gaviotas y su comportamiento

En nuestros pueblos y ciudades tenemos la presencia de palomas, gaviotas, gorriones y estorninos así como de muchas otras aves.

En los entornos urbanos se alimenta de basura y restos de comida que encuentra por plazas y calles. Tanto las gaviotas como las palomas llegan a consumir grandes cantidades de alimentos, más de 500 kg por semana.

Por lo general las aves suelen habitar, alimentarse, descansar y anidar siempre en las mismas zonas. Las palomas construyen sus nidos en logares altos y protegidos. Usan para ello ramas, alambres, así como sus propios excrementos.

Las palomas encuentran en las ciudades un hábitat ideal para poder anidar y alimentarse de forma cómoda y permanente todo el año, esto les permite reproducirse de forma continuada tanto en verano como en invierno. La gran abundancia de alimentos y la falta de depredadores es pues un elemento clave en la evolución de las poblaciones de palomas, gaviotas, así como del resto de aves. Las palomas se han convertido en una plaga y un problema tanto para edificios como para personas.

La presencia de gaviotas se ha dado históricamente en las zonas de costa de toda España, pero su hábitat se ha ido ampliando. La presencia de vertederos ha permitido a las gaviotas adentrarse en toda la geografía costera. Es habitual la presencia de gaviotas en Barcelona, Tarragona, Valencia, Alicante, Málaga, Cádiz, Bilbao, Santander, Vigo o La Coruña, pero también encontramos gaviotas en Sevilla, Granada, Murcia, Girona así como en muchas otras poblaciones del interior.

Problemas derivados de las palomas y las gaviotas

Cuando las palomas y las gaviotas se reproducen de manera incontrolada nos encontramos con una superpoblación que provoca problemas importantes:

  • Corrosión, ensuciamiento y degradación de partes de edificios: los excrementos de palomas y gaviotas son altamente corrosivos y degradan de forma acelerada cualquier elemento constructivo hasta llegar a producir desprendimientos de cornisas o elementos escultóricos de piedra.
  • Descolocación de tejas, con la consiguiente aparición de filtraciones de agua y goteras.
  • Atascos en desagües y bajantes de agua: tanto las defecaciones de las palomas y las gaviotas como sus nidos obstruyen los desagües y provocan importantes problemas.
  • Obstrucciones de salidas de ventilación
  • Malos olores por acumulación de heces
  • Ruidos molestos a horas intempestivas
  • Destrozos de jardines y plantas

Y lo peor de todo son las consecuencias que la presencia masiva de gaviotas y palomas tienen sobre la salud de las personas.

  • Transmisión de enfermedades como la histoplasmosis, la ornitosis, la salmonelosis o la criptococosis.
  • Transmisión de parásitos cómo chinches, pulgas, garrapatas o ácaros.